Los zapatos son mundos paralelos
Que viajan de espaldas a la tierra
Impelidos por los huesos de un idiota
A veces regresan sobre sus propios
Pasos en un periplo tan inútil
Como elíptico
Sin embargo la bailarina
Extrae una música enfermiza
De su hipnótica pisada
Y conduce a un fracaso
Estrepitoso
Todo intento de acabar
Con su silencio.