Hay rostros que no caben
en un abrir y cerrar
de ojos,
necesitan de un traveling
pausado
capaz de atrapar tanta belleza.
La torre de un vigía
poderoso
se cimbrea buscando
en sus pupilas
la luz que nos salve del naufragio
y a pesar de la noche
procelosa,
siempre la encuentra.