¿Que por qué pienso en ti?

No se me ocurre otra forma de olvidarte que darle al tiempo una coartada mejor que esa sonrisa vertical que es tu bandera.

La misma que abría cualquier boca que gustara del sabor de una salobre sorpresa.

Los álamos nacen de uno en uno y forman ejércitos callados junto a un río que es la vida, son cómplices del caudal y la sequía. Siempre fieles, le oponen al viento su carcasa de savia recia y el viento les abraza inútilmente, pues sus troncos aún abrigan la esperanza.