Archive for noviembre, 2012

Indiferencia

Tienes la risa floja como recién salida de la cama, apretada entre los labios se te escapa y le inventas una nueva dimensión al erotismo. Hay un valle entre tus senos donde brota, asilvestrada, la flagrante flor de la lujuria y suena un tango… Mientras yo, como un turista accidental, hago siempre lo contrario a […]

La fiesta del chivo

No eran otros sino los nuestros quienes marcaban con su estrella a los huidos, negándoles el pan y la sal de estar a salvo de la aguja que hoy enhebra tanto odio. No eran otros sino los nuestros quienes arrojaban sus complejos por la borda del vencido, surcando mares de infamia en naves de mamelucos, […]

Estados carenciales

De un tiempo a esta parte me he convertido en una patética abreviatura de mi mismo… Sin la llama ardiente de la carne y menguada el ánima sólo queda el afán contemplativo, ese espacio común que los necios y los sabios comparten sin saberlo; los primeros, pensando tercamente en las musarañas y los segundos, anhelando […]

Podría

Yo también sé escribir versos de amor alicatados, de esos que persuaden a las niñas de que esta vida contiene mucho más que mierda, pero a la mayoría ya les gusta la mierda. Del mismo modo, hay damas de edades muy respetables que descienden al parnaso con tacones, impelidas por un tiempo que se escapa […]

Despeinados

Nacemos despeinados, con las manos apretando sólo aire y mirando de reojo la luz que nos esconde nuestro miedo. ¿Por qué habríamos de morir de otra manera? Si hasta el aire que nos falta ya es el mismo y esa luz se va a apagar aunque no quieras.

Hipcondría

Cuando en ese cielo sospechosamente azul, de repente, aparece algún negro nubarrón… como un tumor emboscado en las antípodas de nuestros deseos, el futuro, inopinadamente, se pasa a las filas hipocondríacas del enemigo, pues sus miserias, al igual que las metástasis, se reproducen rápidamente en su habitat natural del pesimismo.

Los obreros de derechas

Me causan no poco estupor y vergüenza más que ajena su dialéctica marcial, casi marciana, y la falta de pudor en sus soflamas, como perros vigilando alguna huerta. Son el blanco predilecto de sus balas sindicatos. la igualdad y la decencia. Por salirse del rebaño, ellos guían a los lobos con su ciencia que no […]

Ojos

Si pienso en ti se me llena la boca de tus ojos, de ese brillo con que matas la inocencia están hechas las pelis porno, los geles lubricantes, las pócimas afrodisiacas y el neón de los burdeles. De sus daños colaterales, todas las catástrofes conocidas desde que otra Eva mordiera una manzana.