Archive for agosto, 2010

Ven con mami

Cuando la realidad televisada se hace cada vez más atrevida, rayana con lo obsceno en lo terrible, con los certeros zarpazos de la hambruna en primer plano, aún hay señoras con perritos trajeados, megafalderos, que al creer que se alejan demasiado los reclaman cariñosas, sin vergüenza: ¡Ven con mami!

Venganza

Todo lo que no me mata me hace más fuerte, pronunciaste la sentencia clavando en mis ojos el puñal de los tuyos mientras le fiabas al futuro una gélida venganza. Hubiera sentido algo parecido al miedo de no haber visto una paloma blanca posada en el alféizar de tu corazón.

Como quien oye llover

Como quien oye llover yo me mantengo ajeno a sus cuitas y disparo indiferencia con las balas de un olvido, voluntario, acostado por desidia en el despecho… Como quien oye llover yo me instalo en la rutina del silencio por respuesta, por haberme dejado tan solo cuando era menos que nada, un cero a la […]

Tuaregs

La noche se niega a cerrar mis ojos, una vez más. Acostumbrada está, desde hace tiempo, a jugar como un ratón con mi vigilia y los achaques del cuerpo tampoco ayudan a conseguir algún sueño, si no es a base de narcóticos, pues ese dolor quiere estarse bien despierto. Mientras tanto por las rutas desérticas […]

Mea culpa

Dicen que me creo el ombligo del mundo (aunque yo pienso en otra parte más austral) que no tengo abuela conocida (desgraciadamente, ni siquiera anónima) y que soy un trapecista de remotos extremos, un bipolar de polos eléctricos capaz de achicharrar un alma cándida con exabruptos y seducir también alguna sierpe con la música satánica […]

Genuflexa

Dónde estarás ahora me pregunto, quizá despachando algún asunto bursátil de alto riesgo o en un escorzo imposible gozando del placer carnal sobre una mesa… Aunque no sé por qué tiendo a imaginarte genuflexa, con los pechos derramados por el suelo, rezando para que mane en abundancia ese líquido elemento que buscan ávidamente los zahoríes […]

El señuelo

No soy parte de la parte que me asignas ni persigo palomas en tu alero no soy hombre que se quede a medias tintas ni fulano al que estorbe su sombrero pero ya vi en los rizos de tus cintas la bandera que ondeas, tu señuelo y de todas las virtudes que tuvieras las que […]

La joyita

Había una vez dos mujeres casi iguales, si ello fuera posible, capaces de odiar y amar al mismo hombre por la misma razón, sin diferencias. Una de ellas, la que odiaba, le dijo a la otra: “Toma, es tuyo, apáñatelas con él y sus rarezas”, la otra que lo amaba le espetó: “Menuda joya me […]

El burka

Pensé que el tiempo, ¿no dicen que todo lo cura?, le pondría un burka al recuerdo candente de tu cuerpo… Te gustará saber, siendo como eres vanidosa, que he fallado fatalmente en el pronóstico y, paradójicamente, se me hace la boca agua ante ese manjar retrospectivo.

Cortar por lo sano

Son locos peligrosos los recuerdos cuando vuelven otra vez a las andadas, armados con el hacha de un reproche pretendiendo, inútilmente, cortar por lo sano aquello que aún resiste a la gangrena del tiempo, tan lejos están ya de su raíz que no la extrañan.